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Transformación Digital

Migración a la nube sin drama: cómo planificar el primer año real

El 60% de las migraciones cloud se alargan más de lo previsto. Aquí explicamos los patrones de fallo más frecuentes y cómo evitarlos antes de empezar.

Blurtek
7 min lectura208 palabras

La mayoría de migraciones cloud no fracasan por tecnología. Fracasan por falta de inventario inicial, expectativas irreales sobre tiempos y ausencia de un plan de rollback documentado. El resultado habitual es un proyecto que se alarga el doble, con costes superiores a lo presupuestado y un equipo agotado de gestionar dos infraestructuras en paralelo.

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El primer paso que nadie da bien: el inventario honesto

El primer paso es un inventario honesto: qué sistemas hay, quién los usa, con qué frecuencia y qué pasaría si estuvieran caídos cuatro horas. Sin eso, cualquier plan de migración es ficción. La mayoría de inventarios que vemos tienen entre un 20 y un 40% de sistemas que nadie sabía que estaban en producción hasta que alguien preguntó.

  • Listado completo de sistemas con propietario de negocio asignado (no solo técnico)
  • Criticidad por ventana de tiempo: qué pasa si está caído 1h, 4h, 24h
  • Dependencias entre sistemas: qué aplicación necesita que otra esté disponible primero
  • Estado actual: versión, sistema operativo, fecha del último parcheo, si tiene soporte activo
  • Frecuencia de uso real: hay sistemas que aparecen críticos en el papel pero se usan mensualmente
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Las 6 R y el primer año que siempre cuesta más

La estrategia de las '6 R' (rehost, replatform, refactor, repurchase, retire, retain) sigue siendo la referencia práctica. Para la mayoría de pymes, el 70% de sistemas va a rehost y un 20% a retire. El 10% restante es donde está el trabajo real y la mayoría del presupuesto.

  • Rehost (lift and shift): mover el sistema tal cual a cloud. Rápido, barato, sin optimización.
  • Replatform: migrar con ajustes menores para aprovechar servicios cloud (base de datos gestionada, etc.).
  • Refactor: rediseñar la aplicación para ser cloud-native. Caro, lento, pero con mayor beneficio a largo plazo.
  • Repurchase: reemplazar por un SaaS equivalente (pasar de servidor Exchange propio a Microsoft 365).
  • Retire: apagar sistemas que ya no se usan. El 20% más sencillo y frecuentemente ignorado.
  • Retain: mantener en on-premise por razones técnicas, regulatorias o de coste.

Una migración cloud bien planificada no es un proyecto técnico; es un proyecto de negocio con componente técnica. Las decisiones sobre qué migrar cuándo y a qué ritmo deben tomarse con el contexto de qué puede permitirse el negocio en términos de riesgo operativo y ventana de interrupción.

Si estás planificando una migración cloud o quieres entender qué implica antes de comprometerte, podemos ayudarte a evaluar opciones sin presión comercial.

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