El sector logístico tiene unas características que hacen que los problemas tecnológicos sean altamente predecibles: operación fragmentada en múltiples ubicaciones, presión de márgenes que históricamente ha retrasado la inversión en IT, y sistemas heredados que se han parcheado durante años en lugar de reemplazarse. Si llegara hoy como CTO a una empresa de 150 personas en logística, esto es lo que haría en los primeros 90 días.
Semanas 1-2: escuchar antes de tocar nada
- Entrevistas con los conductores, operadores de almacén y despachadores para entender cómo trabajan realmente, no cómo deberían trabajar según el manual
- Mapa de todos los sistemas activos: qué hace cada uno, quién lo gestiona, cuánto cuesta y cuándo fue la última vez que alguien lo actualizó
- Análisis de incidencias IT de los últimos 12 meses: qué falló, cuánto tardó en resolverse y qué impacto operativo tuvo
- Revisión de integraciones entre sistemas: cuántas son manuales (una persona descargando un Excel y subiéndolo a otro sistema)
- Identificación del dato más crítico: ¿dónde está el estado real de cada envío en cada momento?
Mes 1: los problemas que encontraría seguro
En prácticamente todas las empresas logísticas de este tamaño hay una combinación predecible de problemas: el TMS (sistema de gestión de transporte) no está bien integrado con el ERP, así que alguien introduce manualmente datos entre sistemas. El tracking de envíos en tiempo real existe para los clientes en el papel, pero internamente el estado real de un envío requiere llamar al conductor. Las incidencias se gestionan por WhatsApp y no hay registro ni análisis posterior.
- TMS y ERP desconectados con entrada manual de datos como puente
- Tracking basado en llamadas telefónicas o WhatsApp, sin visibilidad en tiempo real
- Gestión de incidencias sin sistema: WhatsApp, email y llamadas mezclados
- Backups que nadie ha probado y accesos de terceros sin revisar
- Reporting manual en Excel que tarda horas en prepararse y llega siempre tarde
Meses 2-3: las tres palancas con más impacto
1. Visibilidad de envíos en tiempo real
El primer proyecto sería integrar el tracking de GPS de los vehículos (o apps móviles para conductores si no hay GPS embarcado) con el TMS, de forma que el estado de cada envío sea visible sin llamadas. Esto reduce el tiempo de gestión de consultas de clientes en un 60-70% y elimina la mayoría de llamadas internas de '¿dónde está el camión?'.
2. Integración TMS-ERP sin entrada manual
El segundo proyecto sería automatizar el flujo de datos entre el TMS y el ERP: albaranes, facturas, partes de trabajo. Cada punto de entrada manual es una fuente de error y una hora de trabajo que no aporta valor. En empresas de este tamaño, este flujo suele representar entre 2 y 5 horas diarias de trabajo administrativo elimiable.
3. Sistema de gestión de incidencias
El tercer proyecto sería reemplazar el caos de WhatsApp y email por un sistema simple de tickets para incidencias: no hace falta nada complejo, puede ser una herramienta de helpdesk estándar adaptada. El objetivo no es la herramienta sino el proceso: que cada incidencia tenga un propietario, un estado y un tiempo de resolución medido.
Lo que no haría en los primeros 90 días
- No reemplazaría el TMS ni el ERP. Los sistemas heredados tienen memoria de negocio que no está documentada. Cambiarlos antes de entender bien la operación es el error más caro que puede cometer un CTO nuevo.
- No lanzaría un proyecto de transformación digital de gran escala. Los grandes proyectos con mucha visibilidad al inicio generan resistencia y paralizan la operación.
- No compraría ningún software nuevo sin haber visto primero si el problema se puede resolver con lo que ya hay.
- No prometería resultados en 30 días. En logística, la estacionalidad y las excepciones operativas hacen que cualquier proyecto tarde el doble de lo estimado si no se gestiona bien.
Los 90 primeros días de un CTO en logística no son para implementar tecnología. Son para entender qué tecnología merece la pena implementar. La diferencia entre las dos aproximaciones es la diferencia entre un proyecto que la organización adopta y uno que se abandona a los 6 meses.
Si estás en un proceso de cambio tecnológico en tu empresa, podemos ayudarte a priorizar qué abordar primero para generar impacto real sin paralizar la operación.
Ver nuestro enfoque de transformación